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Necesario cuidar las actividades recreativa de los menores para evitar sobre peso y obesidad

Es un hecho que las vacaciones de verano son el pretexto más grande que tenemos para pasar mayor tiempo dentro de la casa, ya sea viendo televisor, el celular, estar horas en la computadora o simplemente durmiendo hasta tardes. Hábitos que han incrementado alarmantemente las cifras de sobrepeso u obesidad infantil.
De acuerdo con el Coordinador de Pediatría del Hospital General de Zona No. 1 del IMSS Manuel López Vasquez, el que un menor de edad presente signos de sobrepeso conlleva un gran número de alteraciones que pueden limitar su salud y la calidad de vida de pueda llevar más adelante.
Por lo que debe vigilarse la alimentación desde que el primer año del bebé, puesto que es cuando comienza la formación de los adipositos (depósitos de grasa) a mayor número de adipositos, mayor la posibilidad de padecer sobrepeso u obesidad en cualquier etapa de su desarrollo, a esto habría que sumarle la carga genética, ya que si los padres también padecen sobrepeso o alguna enfermedad crónico degenerativa como la diabetes, el riesgo de que el menor pase por lo mismo es mucho más alto.
Una dieta correcta debe comenzar en los primeros meses, la lactancia durante el primer año de vida proveerá al menor de los nutrientes suficientes, el realizar actividades deportivas que le agraden ayudaran a mantener el peso idóneo, así como dormir entre 8 y 10 horas al día. Otra recomendación es que los adultos den un ejemplo de una nutrición saludable, por lo que deben alentar a los niños a ingerir frutas, verduras, proteínas magras, granos integrales y lácteos bajos en grasa o sin grasa.
López Vasquez, exhorta a los padres de familia acudir a su clínica más cercana para la valorización del menor, llevar un correcto control de peso, talla, así como del desarrollo del bebé, puesto que así se evitaran enfermedades futuras.
Cabe destacar que en el IMSS cuenta con las estrategias CHIQUITIMSS y JUVENIMSS en donde se capacita la población infantil en temas como: alimentación saludable, prevención de sobrepeso y obesidad, ejercicio físico, vigilancia y evaluación del estado nutricional, vacunación, salud bucal, agudeza visual, prevención de accidentes, violencia familiar, adicciones e higiene personal, entre otros, para inducir la formación de hábitos y estilos de vida saludables en los niños.