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COMO MACHACA EL TIBURÓN

Por: Genaro Aragón Reyes

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Que tal mis pececitas, con gusto les saluda este columnista desde mi laguna azul, a través de este importante medio de comunicación, aprovecho para mandar un apachurro a todas las pececitas que tengan en sus manos este periódico, saludos a los rompecatres suegros y cuñados.

Para  los  que  tuvieron  alguna  situación  difícil  en  su  vida  mi consideración  y  mi   más  sentido   pésame   y  solidaridad   para   los familiares de la periodista oaxaqueña Soledad Jarquín Edgar por el sensible fallecimiento de su hija María del Sol Cruz Jarquín. “Asesinando a periodistas no van a callar la verdad, por lo que desde este espacio exijo el esclarecimiento del asesinato de la joven mujer”

Para este columnista es lamentable lo que está pasando en las instituciones federales, del gobierno estatal y municipal, pero, tal parece que esta plaga se está extendiendo en los organismos gremiales fuera del contexto gubernamental con la proliferación de líderes coercitivos, perversos, ambiciosos y mal intencionados, que lejos de servir de manera gremial se benefician personalmente, por tal razón tienen cabida las máximas que rezan “cuando la perra es brava hasta los de la casa muerde”, “el león piensa que todos son de su condición”, “quien todo lo quiere - todo lo pierde”, “la codicia rompe el saco, rompe la amistad, la dignidad y la honorabilidad, rompe todo…”

La APO. En sus 4 décadas. (40 años), el 7 de junio del año de 1978, “Nació” la (Asociación de Periodistas de Oaxaca, APO), En el sureste mexicano. Oaxaca se honra en contar con una de las organizaciones periodísticas más antiguas en el país una institución seria, respetada y comprometida con las causas de la libertad de expresión a 40 años de su existencia, se recuerda que fue el entonces gobernador General Eliseo Jiménez Ruiz, quien cortó el listón simbólico en su inauguración, en la instalación ubicada sobre Avenida Juárez, número 300, en la ciudad - capital del Estado de Oaxaca.

Con altibajos, la APO ha avanzado en su esfuerzo por defender la causa de los compañeros comprometidos con la tarea de informar y formar opinión. Los estatutos del gremio son precisos cuando en la refundación de la Asociación, el 16 de febrero de 1989, según acta constitutiva, se establece de acuerdo al Artículo Séptimo.- La Asociación tendrá por objeto agrupar a las personas que se dedican a las actividades periodísticas a través de la prensa, la radio y la televisión en el Estado de Oaxaca, con el objeto de “promover la cooperación entre los asociados para que sus experiencias y actividades en el campo del periodismo coadyuven al desarrollo de la entidad y del país, propiciando la unión de los asociados, con vínculos de compañerismo, amistad, respeto y ayuda mutua…”

Precepto que, en la actualidad, para desgracia del gremio, está totalmente borrado en la mente de quien “regentea” la organización. Lejos de propiciar esa relación amistosa y de ayuda mutua, esta gremial se ha convertido en la APO de Cuauhtémoc Blas, no tiene otro norte que hostigar a los compañeros y su interés personal, utilizando hasta la afanadora y personas ajenas al periodismo que trabajan como empleadas de hotel o lavandería para sus fines y desconoce a los verdaderos comunicadores activos y que son verdaderos artesanos de la palabra en los diferentes medios de comunicación

Desde el primer día que pisó la instalación sede de la gremial – González Ortega 603- en el centro de la ciudad-capital, hecho del que yo fui testigo porque lo apoyé creyendo que iba a trabajar bien, prácticamente se adueñó de todo. Empezó por utilizarnos para expulsar a quienes no le eran afines, entre ellos al compañero Miguel Schultz, a Jesús Ortiz, a los compañeros Abraham Cruz García dos veces dirigente de la APO. E Ithiel Ramírez, quienes sin motivo alguno también fueron separados

Que bonito es cuando hay unidad y armonía gremial, esto sucedió hace un año (2017).

Los principios rectores de la Asociación de Periodistas de Oaxaca, APO. En este momento no se respetan, hay una crisis lamentable que empaña la imagen del gremio, propiciado por un directivo quien pensando que lo sabe todo, que lo puede todo, también se apodera de todo, pisoteando los derechos de todos y los mismos estatutos de la Asociación de Periodistas de Oaxaca.

Esta situación preocupa a muchos agremiados, principalmente, a quien esto informa, porque siendo designado delegado de la Asociación de Periodistas de Oaxaca en la Región de la Costa, con mis respectivos coordinadores a más de un año de distancia, he exigido a la directiva de nuestra Asociación que nos entreguen credenciales y las respectivas actas de nuestra elección, a cambio de ello, recibimos el desprecio y la denostación por nuestra actividad

Y no me refiero únicamente a mi persona, sino a la mayoría de las y los periodistas de radio, televisión y prensa, que conformamos el bloque de la Asociación de Periodistas de Oaxaca, APO. En esta zona del Pacífico Sur. Pero, sin embargo, soy optimista y tengo la esperanza y el ferviente deseo que pronto cambien las cosas al interior de la APO, porque los periodistas estamos viviendo tiempos difíciles en que la violencia y el terror cimbran a los comunicadores y no podemos darnos el lujo de tener un líder con un concepto equivocado y estar divididos y enfrentados entre el mismo gremio.

Sino todo lo contrario necesitamos a nuestra organización fuerte y unida, que nuestros líderes pongan sobre la mesa de la discusión muchos de los temas pendientes que tenemos los periodistas asociados por desempeñar nuestro quehacer informativo diario y que por supuesto tiene que ver con la libertad de expresión y con las garantías que el estado debe proveer para el ejercicio periodístico. La APO. Ha sobrevivido a muchos avatares a sus 40 años cumplidos el 7 de junio de este año 2018, no será la excepción, lucharemos por la unidad y el beneficio gremial y no por el interés de una persona mal intencionada se manche la imagen de nuestra organización.