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Pisotean dignidad y grandeza, de pueblos indígenas, dice Arzobispo

Pasa hambre el pueblo oaxaqueño, destacó en la visita a la Virgen Guadalupana

Guillermo Castillejos Avila

Sin novedad se realizó la peregrinación de oaxaqueños al Santuario de la Virgen de Guadalupe, en la ciudad de México, organizada por la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca.

Todo muy bien, mas de 5 mil personas participaron en la peregrinación y presentación de la Guelaguetza, informó Octavio Flores Barredo, de comunicación social en el  Arzobispado.

Por segunda ocasión, encabezó el Arzobispo, Pedro Vásquez Villalobos, la peregrinación al Santuario de la Guadalupana, destacando en su homilía de la misa desarrollada la mañana del 12 de Mayo, la realidad que viven en  Oaxaca muchos hogares, donde mi pueblo oaxaqueño---dijo---pasa hambre.

Dijo haber salido de sus casas con gozo y alegría para encontrarse con la madre de Dios, mirarla, contemplarla y platicarle de alegrías y gozos, que en ocasiones por tanto sufrimiento, tanto dolor, son poquitos los gozos.          

Decirle a esa madre de los sufrimientos, tristezas y preocupaciones que se aprecian en  personas, familias y comunidades, destacando que en ocasiones en muchas casas no tienen que comer.

Textualmente dijo el Arzobispo: mi pueblo oaxaqueño pasa hambre, no se tiene que comer en Oaxaca.    

Nuestro pueblo sufre violencia, injusticias, desprecios, especialmente los pueblos originarios  por ser indígenas, afirmando: venimos a encontrarnos con la madre de Dios que habló a un indígena, para decirle cuide a mi pueblo originario que es indígena, que habla otra lengua y a veces por hablar otra lengua, no nos hacemos entender, pisotean  nuestra dignidad y grandeza por hablar la lengua materna.                               

Vásquez Villalobos, señaló que tenemos que tratar a nuestro pueblo con esa grandeza y dignidad que tiene, desde este santuario tenemos que pedir perdón a nuestros pueblos originarios, a nuestros hermanos de Oaxaca que siguen padeciendo.

Pidió a la morenita del Tepeyac, contemplar a nuestros hermanos de color moreno, de piel indígena, manifestando: regresemos a Oaxaca para que resuene el evangelio en todo  pueblito escondido en medio de la montaña.  

En lo religioso, dijo: tienes que ser voz de Jesucristo, voz del pastor, advirtiendo que   en algunos momentos, habrá que denunciar situaciones de muerte, pecado y maldad.

Hay que regresar mas felices, pero mas comprometidos; que Dios bendiga todos nuestros pueblos, finalizó.